Vienen días de Gloria

 Pastor Javier Bertucci

Viernes, 14 de abril de 2017 (Noche 2)

La recomposición social de Venezuela no será sucederá de un día para otro, pero comenzará a suceder. La mejor muestra de dinamismo y coraje está en los jóvenes, por eso Dios y Venezuela cuentan ellos. No estoy interesado en traer religión a este país sino un mensaje y una experiencia con Jesús.

Nuestra sociedad tiene deseo de cambiar y está desesperada por una transformación. La generación de jóvenes fue convocada al congreso y decidió venir a llenarse de un mensaje y una influencia diferente, está buscando transformaciones no provenientes de la mente sino del corazón de Jesús. La idea es seguir adelante con la fe, no es solo proclamarla sino sembrarla en los corazones.

La Biblia dice que el principio de toda esperanza de gloria es Cristo en el corazón. A pesar de las circunstancias algo bueno está pasando en Venezuela. No permitamos que éstas nos muevan de nuestra fe.

Juan 11:40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”

¡Vamos a creer hasta que veamos la gloria de Dios sobre este país! No somos de los que retrocedemos sino de los que avanzamos hacia el galardón que el cielo ha prometido. Cuando comparamos a Venezuela con el continente europeo, nuestro país es una joven de 13 años en experiencia y trayectoria, por eso tiene un corazón moldeable para cambiar.

La solución sigue siendo la misma para todas las naciones: Llevar a Jesús a la sociedad. No es tener a Jesús como una religión, sino creer y tener fe en Él. No importa qué tal mal se vea la circunstancia hoy, tengamos fe en Jesús.

He visto transformaciones dramáticas de personas, y si ha pasado con cada uno de nosotros, seguramente pasará con la sociedad venezolana.

Romanos 8:18 “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.”

Vale el esfuerzo, sí podemos transformar a todo este país con el mensaje de Jesús. Poseemos la esperanza de que vienen días de gloria y eso es parte de la fe. Cuando salgamos a la calle, no busquemos criticar, pensemos que esto no es restar, es sumar, entender que divididos no llegaremos a ningún lugar.

Como jóvenes tienen la mayor responsabilidad de la historia y no es sucumbir en el fatalismo, es creer que lo mejor está por llegar y querer tener fe porque una sociedad que mantiene la fe, recuperará lo que perdió.

Cuando vamos a las comunidades con las jornadas de acción social, lo hacemos con toda persona, sin sectarismos, porque Jesús era incluyente, Él es un estilo de vida superior, puede hacer del hombre una mejor persona.

Tenemos un gran desafío histórico en este momento y en los años que vienen, por eso no perezcamos ante las circunstancias. Cuando los venezolanos entiendan que traer a Jesús no es una opción, sino la solución para reconstruir una sociedad descompuesta y salir adelante, en ese momento todos remaremos hacia el mismo puerto. El cristianismo es lo que nos puede reconciliar como nación, con un mismo himno nacional, una misma bandera y un mismo Dios.

Al anunciar desde este lugar que vienen días de gloria es porque estoy convencido de esto, porque he visto la grandeza de Dios y también la grandeza de la gente porque Él nos creó a su imagen y semejanza.

Somos una nación que no se conformó con ser libre, sino que sus libertadores salieron a librar a otras naciones. Eso está en la esencia, en el ADN de todos los venezolanos y eso está sucediendo en este tiempo espiritualmente con el Evangelio de Jesús.  Aquí hay extranjeros y nunca los señalamos, los abrazamos, los recibimos, los ayudamos. Entonces, es justo que le pidamos que los están fuera de nuestras fronteras también sean tratados con dignidad.

A los venezolanos que ven esta transmisión por internet, les digo que juntos vamos a reconstruir este país.

Les cuento que las profecías que leemos en la Biblia no dejan de ser vigentes en la actualidad porque son palabras de Dios y son eternas, sus bendiciones para las naciones se mantienen en el aire esperando a aquella que las hale.

Quiero que asuman el siguiente verso, no como palabras repetidas sino como palabras decretadas para Venezuela y que marcan por un momento histórico para este país.

Joel 2:21-26 “Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas (…) Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.  Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.”

¡Es tiempo de alegrarse! Vienen tiempos diferentes porque todo abundará. Todos lo que perdimos será restituido en los años venideros. Nunca más seremos avergonzados, ni pasaremos por la misma situación.

A los jóvenes que se fueron, aquí los esperamos, los que están en este país, no tenemos otra opción que creer, no perder la esperanza, ni caer en el fatalismo, hay futuro para nuestras vidas aquí en Venezuela, Dios no nos libertó en el pasado para dejarnos desamparados.

Venezuela será el epicentro de un gran avivamiento mundial, el Espíritu Santo llenará a cada joven para que salgan a las calles venezolanas y luego los llevará hasta los confines de la tierra. Ni sus debilidades o pecados impedirán que sean parte de este mover.   Jóvenes serán llenos de determinación, de coraje para llevar adelante este Evangelio. Creamos que Jesús en el corazón de cada venezolano transformará a este país.